jueves, 13 de diciembre de 2018

Expiación. Ian McEwan



Ficha técnica:



Título: Expiación

Autor: Ian McEwan

Editorial: Vintage

Número de páginas: 371


Año de publicación: 2007 (original del 2001)

ISBN: 9-780099-507383





Sinopsis:

El mundo infantil de la pequeña Briony Tallis se derrumba en el verano de 1935, cuando es testigo de los hechos que marcan la incipiente relación entre su hermana Cecilia y el joven Robbie, hijo del ama de llaves de los Tallis. Llevada por su inocencia e imaginación, Briony comete un crimen que cambia la vida de su familia y que le llevará décadas expiar. 

Acerca del autor:

Ian McEwan es uno de los mejores novelistas británicos de su tiempo. Ha escrito más de una docena de novelas, así como numerosos relatos cortos y varias obras infantiles. Sus dramas giran en torno a los grandes dilemas del ser humano y abordan conceptos como el desamor, el engaño, la justicia, la moral y el fracaso, tendiendo puentes entre lo mejor y lo peor del hombre. Nueve de sus libros han sido llevados al cine. Expiación ha sido la adaptación de su obra más aclamada. 

Reseña:

A pesar de que siempre suelo leer el libro antes de ver la película, en este caso he de reconocer que me ha pillado el toro. La novela cayó en mis manos mucho después de ver Expiación, un magnífico filme que hizo de esta obra de Ian McEwan la más célebre de toda su carrera. Y si la película es una obra maestra –que lo es, cómo olvidar a Keira Knightley con ese vestido verde-, el libro no se queda atrás. 

Expiación no es una novela histórica, aunque se enmarca en un contexto espaciotemporal muy concreto –la Inglaterra de los años treinta y cuarenta-. Tampoco es una novela romántica, aunque toda la trama gira en torno al amor entre Cecilia Tallis y Robbie Turner. Es una novela sobre el conflicto humano, sobre la moralidad, sobre los dilemas a los que el hombre se enfrenta a lo largo de su vida. 

Briony, protagonista absoluta de la obra, es una joven escritora en ciernes que cuenta con solo trece años en el verano de 1935. Única niña en una enorme mansión de la campiña inglesa y con una madre ausente, se refugia en sus escritos y en su vívido mundo interior. Su imaginación la lleva a acusar a Robbie de un delito que no ha cometido, cometiendo así la propia Briony un crimen que marcará el curso de su vida y de la de su familia. 

Este es el punto de partida de la novela, que está estructurada en tres grandes saltos de tiempo. Toda la tensión que precede al crimen va in crescendo hasta desembocar en la acusación, con la que finaliza de forma abrupta la primera parte. Es la más larga, la más compleja a nivel emocional y la que mejor refleja el carácter de los personajes, dibujando un panorama propicio para el terrible error que comete Briony y que el lector ve venir desde el primer momento. Es uno de los puntos fuertes de la novela, el desasosiego que crea la previsible acusación, que únicamente nosotros podemos prever. Con nadie más que con el lector comparte Briony sus pensamientos y deducciones. 

Lo que hace todavía más hermosa y triste la historia es la ausencia de un único culpable. Aunque Robbie sufre inmensamente a su paso por el campo de batalla, ese sufrimiento es más fácil de sobrellevar al haber un factor claro que lo causa –el enemigo-. Sin embargo, es la denuncia la que conlleva mayor dolor. Las vidas de Robbie y Cecilia se ven interrumpidas por la voz acusadora de Briony, pero no es ella la auténtica culpable. Es solo el último eslabón de una cadena de indicios y acciones que la llevan a mentir sin saber que miente. 

McEwan plasma magistralmente la posterior expiación de su crimen, que Briony arrastra como una penitencia a lo largo de las décadas. A pesar de que Cecilia es el personaje más atractivo y Robbie el que más simpatía despierta, el de la pequeña Tallis es el más profundo y completo, cargado de matices que escapan de lo blanco y negro. Me habría gustado una mayor presencia de su prima Lola -también, como Briony, víctima, cómplice y culpable-. 

Además, la prosa del británico es a la vez densa y ligera, con pocos diálogos, pero muy atractiva. La atmósfera agobiante de la casa Tallis y la soledad de Briony en un mundo lleno de adultos se reflejan a la perfección en sus páginas y en las escenas de la adaptación cinematográfica, que es también un imprescindible. 


Lo mejor: McEwan da otra vuelta de tuerca al dilema moral planteado en la novela, más incómodo si cabe cuando Briony es a la vez víctima y verdugo. La ausencia de culpabilidad o inocencia completa hace la historia aún más conmovedora. 

Lo peor: Es fácil perderse en algunas ocasiones en las que el autor utiliza un pronombre en lugar del nombre del personaje. Por lo demás, el único punto negativo es no haber leído la novela hasta ahora. 

Deberías leerlo si dices sí a las grandes novelas históricas y románticas y si, como me pasa a mí, que Downton Abbey solo tuviera seis temporadas es una de las tragedias de tu vida.


miércoles, 12 de diciembre de 2018

La hija del relojero. Kate Morton.



FICHA:



Título: La hija del relojero.

Autora: Kate Morton.

Editorial: Suma.

Número de páginas: 560

Precio: 22,90 € (Tapa dura con sobrecubierta) / E-book: 12,99 €

ISBN: 9788491292173



Gracias a Me gusta leer y Suma de Letras por el envío del ejemplar.



Sinopsis:

¿Mi nombre verdadero? Nadie lo recuerda.
¿Los sucesos de aquel verano? Nadie más los conoce.

En el verano de 1862, un grupo de jóvenes artistas, guiados por el apasionado y brillante Edward Radcliffe, viaja a Birchwood Manor, una casa de campo en Berkshire. Tienen un plan: vivir los siguientes meses recluidos y dejarse llevar por su inspiración y creatividad. Sin embargo, cuando el verano toca a su fin, una mujer ha muerto de un disparo y otra ha desaparecido, se ha extraviado una joya de valor incalculable y la vida de Edward Radcliffe se ha desmoronado.
Unos ciento cincuenta años más tarde, Elodie Winslow, una joven archivista de Londres, descubre una cartera de cuero que contiene dos objetos sin relación aparente: una fotografía en sepia de una mujer de gran belleza con un vestido victoriano y el cuaderno de bocetos de un artista en el que hay un dibujo de una casa de dos tejados en el recodo de un río.
¿Por qué ese boceto de Birchwood Manor le resulta tan familiar a Elodie? ¿Y quién es esa hermosa mujer que aparece en la fotografía? ¿Le revelará alguna vez sus secretos?
Narrada por varias voces a lo largo del tiempo, La hija del relojero es la historia de un asesinato, un misterio y un robo, una reflexión sobre el arte, la verdad y la belleza, el amor y las pérdidas. Por sus páginas fluye como un río la voz de una mujer ya libre de las ataduras del tiempo y cuyo nombre ha caído en el olvido: Birdie Bell, la hija del relojero, la única persona que vio todo lo sucedido.

Acerca de la autora:

KATE MORTON creció en las montañas del noreste de Australia, en Queensland, y en la actualidad reparte su tiempo entre Londres y su granja australiana. Es licenciada en arte dramático y literatura inglesa y es especialista en literatura eduardiana del siglo XX. Kate Morton ha vendido más de 11.000.000 de ejemplares y ha sido traducida a 34 idiomas y publicada en 42 países. La casa de Riverton, El jardín olvidado, Las horas distantes, El cumpleaños secreto y El último adiós se han convertido en número uno de ventas en todo el mundo.
Puedes encontrar más información sobre la autora en www.katemorton.com o en sus perfiles oficiales en redes.
KateMortonAuthor
katemortonspanish
@KateMorton

Reseña:

Un verano idílico en la campiña inglesa que se convierte en tragedia, una joya desaparecida, un corazón roto… y un presente que bucea en todo ello e intenta sacar el pasado y la verdad a la luz.

Como podéis observar, en “La hija del relojero”, Kate Morton vuelve a hacer gala de una trama llena de intriga en la que pasado y presente confluyen a pesar del tiempo y del espacio.

Todo empieza cuando Elodie Winslow ha de encargarse de clasificar el contenido de una caja para Stratton, Cadwell & Co. y descubre un cuaderno de bocetos y una fotografía de una mujer que parece hablarle desde otra época, la cual guarda relación con el pintor victoriano Edward Radcliffe.

Ahora bien, Elodie no solamente intentará desentrañar el misterio en torno a Lily Millington (o quizás deberíamos decir Birdie) sino también el motivo por el que la casa reflejada en los bocetos, Birchwood Manor, le resulta tan familiar. Por otra parte, tampoco puede olvidar que su madre, Lauren Adler (una virtuosa del chelo), la visitó y falleció poco después. ¿Qué encierra pues esa casa y por qué Tip se niega a hablar de ella?

Como veis, la intriga está servida. Desde luego, es innegable que Kate Morton es una gran tejedora de historias, que nos va dando pinceladas que poco a poco van conformando la trama y que nos permiten obtener una visión de conjunto en la que finalmente los hechos cobran sentido.

Al igual que en el resto de su obra, en “La hija del relojero”, existen varias líneas temporales que van intercalándose desde el pasado hasta el presente y que nos ofrecen información de primera mano para lograr descifrar el enigma que se nos presenta.

Si bien es cierto que las protagonistas principales son Elodie en el presente y Lily en el pasado, la cual nos cuenta en primera persona su parte del relato, no podemos dejar de lado a Ada Lovegrove, a Lucy Radcliffe, a Leonard, a Tip, Jack o Juliet… etc. Gracias a ellos vamos conociendo otros aspectos de esta historia y vamos uniendo las distintas tramas y acontecimientos hasta lograr esclarecer lo que sucedió aquel verano de 1862, qué ocurrió con el Azul de los Radcliffe y con Lily.

Ahora bien, no podemos obviar la importancia que cobra Birchwood Manor en la novela. De hecho, es el lugar en torno al cual gira todo y el nexo de unión de los distintos personajes. Es el escenario por excelencia, llegando a convertirse en un personaje más, en un ente con vida propia.

Por último, me gustaría señalar la maravillosa prosa de la autora y su capacidad para trasladarnos a otros lugares y épocas así como para ponernos en la piel de sus personajes.

Leer a Kate Morton es leer de manera pausada, saboreando las palabras y prestando atención a los detalles y las sensaciones. Desde luego, la ambientación es una maravilla.

Por lo tanto, si no conocéis a Kate Morton esta es una muy buena obra para hacerlo, pero si ya habéis leído sus otras historias os aseguro que disfrutaréis tanto o más con “La hija del relojero”.

Lo mejor: la prosa pausada y sumamente evocadora de Kate Morton, junto a los misterios por desvelar.

Lo peor: no lo tiene. No obstante, si no te gustan las historias reposadas, puede que te resulte lenta.

Deberías leer este libro si te gustan las historias que combinan pasado y presente, con un misterio por resolver, así como si eres fan de o te gusta Kate Morton.



Puedes leer las primeras páginas aquí.


martes, 11 de diciembre de 2018

4 editoriales a las que engancharse en 2018


Cada vez que llega diciembre, nuestra cabeza empieza a pensar qué nuevos objetivos irrealizables nos estarán taladrando la culpabilidad durante los próximos doce meses. Doce causas para avergonzarse de nuestra procrastinación y nuestro poco conocimiento de nuestra propia pereza. Pero, para eso existe Sabor a Tinta: para mandar deberes enmascarados en forma de recomendaciones. En esta ocasión, nuestra lista no habla de libros, pero sí de esas pequeñas grandes editoriales a las que echar un ojo en este nuevo año entrante (si es que no las conoces ya, que deberías).




Las biografías siempre son interesantes. Esa mirilla por la que entrar en la vida privada (o menos conocida) de grandes figuras de la historia. En Superflua, nacida el pasado mes de marzo, están centrando sus esfuerzo en darle a la moda una nueva re-visión del encanto (pérfido en ocasiones) que siempre se presentaba en las pasarelas y ateliers de los grandes diseñadores. Como muestra, Saint Laurent, chico malo de Marie-Dominique Lelièvre, volumen que servidora se acabó en un fin de semana.

Una nunca sabe donde ni como va a encontrar el verdadero sentido de la vida. Puede ser en un atasco, en una piscina, frente al televisor o sobre un rickshaw en Chennai. Esto es lo que les ocurrió a Sara, Alfonso y Giuseppe. Los tres decidieron el pasado mes de enero crear una editorial donde lo italiana y la literatura fueran las protagonistas. ¡Y vaya si lo están consiguiendo! Desde narrativa del siglo XX pasando por el ensayo (aquí una fiel) o los cuentos para los más pequeños de la serie 'Piccolini'. E il naufragar m'è dolce in questo mare.



Música y libros unidos bajo el mismo propósito. La calidad. Discos Walden sentía que le faltaba un amigo con el jugar y corretear y descubrió que no había nada mejor que una colección de libros para ello. Y de fanzines. En 2013 vió la luz con su (ya) clásico Música moderna y desde entonces no ha dejado de publicar todo aquello relacionado con la cultura popular que mereciera ser publicado. Y con la recuperación de toda la colección del fanzine Tremolina no podemos estar más de acuerdo.  



Sobre La Felguera escribí hace unos meses en este mismo medio recomendando encarecidamente su discurso, publicaciones y los artículos publicados en su revista Agente Provocador. Si gustas de libros que no atiendan a modas, disfrutas con los planos más oscuros del cine expresionista alemán y crees que las casualidades no existen, este es tu sitio. El misterio está ahí afuera, pero también en las páginas de libros como la serie Fuera de la ley o Fantasmagoría. Su último inquilino es la Enciclopedia de las Artes Oscuras. 
  

jueves, 6 de diciembre de 2018

Diástole. Emilio Bueso

FICHA:

Título:
Diástole


Autor: Emilio Bueso


Editorial: Salto de página


Colección: Púrpura

Número de páginas: 240


Precio: 18€ (Rústica) 5,22€ (versión kindle)



ISBN: 9788415065074


Sinopsis:

Jérôme es un pintor caído en desgracia que recibe el encargo de retratar a Iván, un misterioso extranjero cuyo pasado irá revelándose a medida que nos relate su historia durante las sesiones de posado.
Jérôme conocerá así la historia de un hombre perseguido por Moscú durante décadas; un forajido que tuvo que recorrer a la fuga los escenarios más duros de la extinta Unión Soviética, sobrevivir al asedio nazi de Leningrado, desaparecer en las noches de San Petersburgo durante los días más crudos de la dictadura, esconderse en las zonas más contaminadas de Chernóbil... La auténtica naturaleza de Iván se nos revelará cuando conozcamos el antiguo y terrible mal que porta consigo, hecho a partes iguales de radiactividad y de una espantosa maldición que habita en el corazón del arte pictórico.
Diástole es un viaje febril que bombea terror y novela negra, dentelladas a la yugular y chutes de heroína, plutonio y poesía. Una corrosiva historia de amor y fatalidad que abre de un hachazo un nuevo registro en la actual narrativa de terror española.

Acerca del autor:

Emilio Bueso nace en Castellón, en 1974. Es ingeniero de sistemas. Su trayectoria como autor arranca en el realismo sucio para adentrarse en la narrativa de terror y ciencia ficción. Son suyas las novelas Noche Cerrada (Verbigracia, 2007), Diástole (Salto de Página, 2011, Premio Celsius de la Semana negra de Gijón 2012) y Cenital (Salto de Página, 2012), nuevamente premiada con el Celsius en 2013. Su relato incluido en Aquelarre —en esta misma colección— mereció los premios Domingo Santos (2009) y Nocte (2011).

Reseña:



Encontré este libro por casualidad. Estábamos en una librería de Barcelona y yo iba ojeando las estanterías un tanto distraída, cuando di con la portada. Los libros de vampiros siempre me han gustado, así que decidí acercarme para leer la contraportada y ver quién era el autor. El resumen me pareció interesante, y aunque no conocía a Emilio Bueso, descubrí que había leído un cuento suyo en un recopilatorio sobre zombies. Decidí darle una oportunidad y, a decir verdad, es un libro que me provoca sentimientos encontrados... ya que por un lado me ha gustado mucho, pero por otro me ha dejado bastante indiferente. ¿Cómo es esto posible? Ahora os lo explico.

Diástole está narrada en primera persona, desde el punto de vista de un Jérôme ex-pintor, ahora toxicómano, a quien le han hecho un nuevo encargo: pintar el retrato de Iván, un hombre misterioso. Debe pintarlo en cuatro noches con los materiales que el mecenas le proporcione. Aunque sabe que la grandeza de su arte se ha perdido entre las drogas que ha consumido, acepta el trato. Mientras pinta, Iván le cuenta su historia y qué le ha llevado a la situación en la que está ahora, en una casona abandonada y con un sirviente un tanto extraño y dos perros lobos como acompañantes. De poco más de 200 páginas, es una novela corta con capítulos breves dividida en cuatro partes, una por cada noche en la que Jérôme pinta a Iván. En cada una de estas partes nos encontramos con las vivencias y reflexiones de Jérôme durante el día, y la narración de Iván contando su vida mientras el pintor lo retrata por la noche.

Personalmente, lo mejor de la novela es la forma de narrar de Emilio Bueso, que me ha parecido genial. Tiene una prosa muy trabajada, se nota que es un escritor al que le gusta coquetear con el lenguaje, jugar con él. Por eso, mezcla frases directas y concisas con muchas metáforas y comparaciones. También nos encontramos con observaciones muy cultas, normales en un artista, junto con el vocabulario típico de un drogadicto o alusiones a aspectos culturales como los Simpsons o El señor de los anillos. Todas estas combinaciones conforman un texto original y fresco que da gusto leer por el mero hecho de hacerlo.

En este sentido, los capítulos propios de Jérôme, mucho más reflexivos y descriptivos en referencia a sus vivencias en el presente, me han parecido brillantes. Por desgracia, no me ha sucedido lo mismo con la narración de Iván. No sé si es porque he leído mucho de esta temática, o porque me gusta ahondar en la historia y la psicología de los personajes, pero su historia era simple a nivel de trama. Por decirlo de otro modo, me ha dado la sensación de que el autor "iba muy al grano", elaborando poco las vivencias de este personaje que, para mi gusto, podrían haber tenido más profundidad y haber dado más de sí. Por poneros un ejemplo, dentro de su relato hay una historia de amor supuestamente profunda que a mí me ha resultado superficial (por no decir poco creíble) por estar explicada muy por encima, de forma muy general.

Es algo curioso, porque cuando terminé el libro hace unas semanas estuve mirando reseñas para ver qué habían opinado otros lectores. En la mayoría de los casos el comentario era diametralmente opuesto; es decir, Jérôme no les había interesado porque contaba poco de su vida, mientras que la historia de Iván les había gustado más. Y si bien es verdad que de Jérôme sabemos poco, para mí lo bueno de los fragmentos del protagonista no es tanto su historia previa (apenas existente) como la forma de auto-analizarse y explicar lo que vive en el momento.

Además de la prosa del autor, algo que me ha gustado mucho es la originalidad sobre la figura del vampiro. Emilio Bueso le da una vuelta de tuerca a este monstruo de nuestro imaginario y crea un ser y una historia renovados. Sin embargo, es una pena que parte del misterio de la trama te lo desvelen mediante la portada. En mi caso fue lo que me llamó la atención e hizo que comprara el libro, pero la gran intriga de la historia es la naturaleza de Iván... y sólo con ver esa imagen del cardiograma resulta más que evidente por dónde van los tiros.

Finalmente, aunque el final de Jérôme es bastante previsible, el autor sabe mantener la intriga sobre varios aspectos referentes a la trama, tanto relativos a Jérôme, como a Iván y los diversos misterios que lo rodean. Además, nos encontramos también con un par de giros que a mí me sorprendieron y gustaron.

Dicho todo esto, es un libro que está bien, pero no me ha encantado. De hecho, me he quedado con la sensación de que más que una novela en sí era un relato con el que se podría trabajar para tener algo más grande. Personalmente, lo recomendaría sobre todo para disfrutar de la forma que tiene de escribir el autor, de describir la psicología del personaje, de sus juegos de palabras, pero no por la trama en sí, que es bastante sencilla.


Lo mejor: La prosa del autor, la narrativa introspectiva. La forma de expresar los sentimientos y emociones de Jérôme.


Lo peor: Historia de Iván un tanto supérflua para mi gusto.



Deberías leerlo si te gustan las historias de vampiros originales.




Puedes leer las primeras páginas aquí.

martes, 4 de diciembre de 2018

Efemérides. Seis autores nacidos en Diciembre


¡Hola lectores!

Retomamos nuestro viaje mensual para hablaros de autores nacidos en el mes de diciembre... ¿Preparados?

El día 4 de diciembre de 1845 vio la luz por primera vez Samuel Butler, un escritor, compositor y filólogo inglés. Este autor que se describió a sí mismo como un “escritor filosófico” realizó estudios sobre el pensamiento evolucionista, el arte italiano, la ortodoxia cristiana, la historia y la crítica literaria. Además, trabajó como traductor, incluyendo entre sus trabajos la Ilíada y la Odisea, de Homero. Sin embargo, su fama proviene mayoritariamente de su sátira utópica Erewhon. En ella, interpreta la teoría evolucionista de forma negativa (de hecho esta obra incluye un apartado titulado Darwin entre máquinas) para declarar que ha descubierto un país remoto que en muchos aspectos es lo opuesto a la Inglaterra Victoriana. Con esta crítica a la sociedad de su época, Butler nos proporcionó una novela de aventuras que es, a su vez, literatura de viajes, ya que los primeros capítulos se basan en su propia experiencia en Nueva Zelanda. 

Seguimos en pleno siglo XIX para hablar de la primera autora mujer de estas efemérides, la estadounidense Willa Cather. Nacida el 7 de diciembre de 1783, su nombre completo es Wilella Sibert Cather. Cather escribió tanto novelas como relatos, en los que retrataba al día a día de las vidas de personajes normales de los Estados Unidos haciendo uso de una profunda sensibilidad poética y un estilo muy descriptivo. Algunas de sus obras más conocidas son Mi Ántonia (que trata sobre la vida de los pioneros en Nebraska, haciendo especial hincapié en las mujeres) La muerte y el arzobispo, Sombras en la Roca y Uno de los nuestros, novela ambientada en la primera Guerra Mundial con la que obtuvo el Premio Pulitzer. Cather fue, además, Doctor Honoris Causa por varias universidades americanas. 

Viajamos un siglo atrás, pero por muy poco, ya que el 13 de diciembre de 1797 llegó a su Alemania natal nuestro siguiente escogido, Heinrich Heine. Heine comenzó a publicar sus poemas con éxito, y en 1931 viajó a París, donde se reuniría con personajes muy importantes de la cultura europea. En su obra, conjuró el mundo romántico, junto con sus figuras e imágenes... para destruirlo; por ello, se le considera el último poeta (y el “enterrador”) del romanticismo. Además, trabajó profiriendo de lirismo al lenguaje cotidiano, a la vez que usaba la lengua alemana con una sencillez elegante y muy innovadora. Con todo esto, terminó elevando a la categoría literaria géneros hasta entonces menores, como el artículo periodístico, los relatos de viajes o el folletón. Su obra más famosa fue Libro de canciones, que fue editado 12 veces durante la vida del autor. Heine continuó escribiendo hasta el final de su vida, a pesar de estar ocho años postrado en una cama debido a una enfermedad. 

Ciento veinte años después, exactamente el 16 de diciembre de 1917, llegó al mundo Arthur Charles Clarke. Este escritor británico que nació y vivió en Sri Lanka fue especialista en radares durante la Segunda Guerra Mundial, estudió Matemáticas y Física en el King College de Londres y fue presidente de la Sociedad Interplanetaria Británica, además de trabajar como asistente de edición para Science Abstracts. No es de extrañar, entonces, que además de escribir libros de divulgación científica, cuando decidió dedicarse por completo a la literatura fuera para escribir novelas de ciencia ficción, siendo el título más conocido 2001, una odisea en el espacio, llevada al cine con gran éxito también. Otras obras son Cita con Rama, Las arenas de Marte, Expedición a la Tierra o Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco. Clarke ganó varios premios muy importantes en su género, como el Nébula y el Locus. 

Viajamos poco más de dos décadas hacia atrás para dar la bienvenida a Henry Miller, quien nació el 26 de diciembre de 1891. Este controvertido escritor norteamericano se estableció en París en 1930, donde se dedicó a la escritura y a la vida bohemia. Allí conoció a su amante, Anaïs Nin, quien pagó la primera edición de su novela más conocida: Trópico de Cáncer. Su siguiente obra, Trópico de Capricornio fue un fenómeno underground. En 1940 Miller regresó a Estados Unidos, hasta donde sus obras francesas tuvieron que llegar de forma clandestina debido a la censura por el fuerte contenido sexual que contenían. Curiosamente, fue por eso mismo que se convirtieron en obras vitales para la conocida como "Generación Beat". Otras de sus obras, como Sexus, Nexus y Plexus también fueron polémicas tanto por el contenido sexual como por el discurso alejado de la moralidad puritana de la sociedad norteamericana.

Y terminamos estas efemérides con la segunda autora de las efemérides, María de la O Lejárraga. Tras publicar su primera novela, Cuentos breves, y ver la mala acogida por parte de su familia, decidió publicar con el nombre de su marido: Gregorio Martínez Sierra. Pero tras la muerte de este, y que su hija extramatrimonial reclamara derechos de autor, decidió empezar a publicar con su propio nombre, pero manteniendo los apellidos de su marido. Esta autora feminista y costumbrista, escribió libretos musicales, obras de teatro (El ama de casa, La hora del diablo, Triángulo) e incluso varios libros autobiográficos sobre diferentes momentos de su vida (Una mujer por caminos de España y Gregorio y yo), aunque tuvieron problemas para publicarse debido a la censura. 

Y con esta autora española que terminó su vida en Argentina, acabamos con las efemérides de hoy. Esperamos que os hayan gustado y, si tenéis curiosidad sobre qué otros autores nacieron en este mes, os invitamos a visitar la entrada del año pasado: http://saboratintaliteraria.blogspot.com/2017/12/efemerides-doce-autores-nacidos-en.html

¡Hasta pronto!