Una semana después del 8 de marzo, día que conmemora y reivindica en España -y en el mundo- la lucha por los derechos de la mujer, rendimos un homenaje teñido de morado a esta jornada de igualdad. Y, aunque yo aquí he venido a hablar de mi libro, hoy nos tomamos una pequeña licencia para ir más allá de la literatura y sacar lustre a la presencia de mujeres poderosas en todos los ámbitos de la cultura. Un personaje, una serie, una obra de arte, un disco, una película… y un libro, porque por mucho que nos alejemos siempre acabamos volviendo a casa.
Un personaje: Luna Lovegood
Aunque en el universo mágico de Harry Potter abundan las mujeres fuertes (Minerva McGonagall, Molly Weasley, Hermione Granger…), nadie ha brillado, para mí, como Luna Lovegood. Inteligente, flématica, independiente, fiel a sí misma, superviviente, luchadora. Luna es la personificación de la valentía: se atreve a mostrarse diferente en un entorno adolescente en el que la pertenencia al grupo es vital. No modifica su apariencia e intereses para encajar, aunque el precio a pagar sea vivir algo apartada: su mundo interior es capaz de suplir esa falta de sintonía social. A pesar de ello, Luna es buena, valiente y generosa, uniéndose a todas las causas que considera justas y arriesgándolo todo por sus amigos. Todo un ejemplo a seguir, aunque no siempre sea fácil.
Después de años de exilio voluntario en Los Ángeles, Ana María vuelve a México atendiendo la llamada de su padre, Fausto. Allí encuentra los restos de una familia rota, marcada por las tensiones entre hermanos y la desmedida ambición por el control. Nada de eso llega al exterior: de puertas para afuera, la todopoderosa familia Carranza y Monarca, su imperio de tequila y hoteles, son uno de los emblemas más estables de México.
La historia de Monarca es en realidad la de Ana María, una mujer fuerte que compite por llegar a lo más alto en un mundo en el que ellas no tienen cabida. La única hermana Carranza desafía al sistema político y empresarial, superando a todo el que intenta impedírselo y empleando herramientas que han sido, tradicionalmente, propiedad de los hombres.
Una obra de arte: Un mundo (Ángeles Santos)
Una niña de diecisiete años, artista desconocida para todos, pinta esta obra en el Valladolid de 1929 basándose en un poema de Juan Ramón Jiménez. Es el mundo amaneciendo y anocheciendo. Las mujeres que bajan las escaleras y suben por el cielo encienden las estrellas con antorchas, mientras las que están en la esquina inferior tocan música para que los niños duerman… Un cuadro surrealista –cuya autora no sabía que lo era- que causó sensación entre los artistas y críticos que participaron en el Salón de Otoño de 1929. Después de eso, Ángeles no volvió a ser anónima.
Un disco: Ellas son eléctricas. Mujeres en el underground metálico español (82-91)
El heavy y el rock siempre han sido terreno musical de hombres. Ellas se han visto relegadas a la escena musical pop, con incursiones en el country, el blues y la balada. Y, aunque ese techo se está desdibujando, su presencia en otros estilos todavía se reduce a un tímido goteo. El movimiento undergound español de finales del siglo XX no ha sido menos: escaso número de mujeres y una fama para ellas todavía menor. Esta recopilación rinde homenaje a Amnesia, Casandra, Viuda Negra, Neurosis y otros grupos femeninos de metal olvidados por la historia oficial del movimiento.
Una película: Big Eyes (Tim Burton, 2014)
Durante más de dos décadas, el pintor Walter Keane amasó fama y fortuna gracias a sus obras, retratos con un toque naíf de niños tristes y de ojos grandes. Junto a él, en la sombra, estaba su abnegada esposa Margaret. Cuando su matrimonio saltó por los aires, también lo hizo la impecable imagen de Walter: Margaret lo acusó de haberse apropiado de la autoría de unos cuadros que, en realidad, había pintado ella. Comenzó entonces un litigio que acabó con un curioso desafío judicial: crear una obra desde cero ante el tribunal. Walter se negó, alegando una inflamación en el hombro. Margaret terminó el suyo, una obra impecable en menos de una hora.
Una historia real que Tim Burton llevó al cine hace algo más de un lustro y que rescató a Margaret Keane del olvido. Una mujer cuyo talento y trabajo han tenido gran influencia en la cultura pop de los ochenta. Una gran artista que luchó por recuperar su nombre y reivindicó la validez de su obra.
Un libro: Truth & Dare (Martina Delvin)
De mi último viaje a Dublín traje en la maleta varios libros relacionados con la historia y la literatura de Irlanda. Uno de ellos es Truth & Dare, una compilación de cuentos protagonizados por mujeres cuya vida dejó una profunda huella en su país. Hay líderes, pioneras, rebeldes, activistas… Entre ellas, la abolicionista Mary Ann McCracken, la educadora y religiosa Nano Nagle, las sufragistas Somerville y Ross, la activista por los derechos civiles Maud Gone y la poeta y escritora Speranza, madre del grandísimo escritor irlandés Oscar Wilde. Mujeres que ayudaron a dar forma a la Irlanda que conocemos hoy en día.