Ficha técnica:
Título: Todo el bien y todo el mal
Autor: Care Santos
Editorial: Círculo de Lectores
Número de páginas: 416
Año de publicación: 2018
Sinopsis:
A sus cuarentaitantos, Reina Gené parece haberlo vivido todo. Se ha casado dos veces –la última felizmente-, ha tenido un hijo al que adora y ha llegado a la cima de su carrera profesional. Hasta se ha buscado un amante, con el que disfruta de una estancia en un hotel de Bucarest cuando recibe una llamada que pone su mundo patas arriba. Aprende entonces que incluso sus seres más queridos tienen una cara oculta y que las decisiones que tomamos desencadenan consecuencias incómodas.
Acerca de la autora:
Care Santos es una escritora precoz. Se inició en el mundillo del papel y la pluma con ocho años, aunque no publicó su primera obra hasta los veinticinco. Desde entonces, ha alumbrado doce novelas, seis libros de cuentos, dos poemarios y varias obras para niños y jóvenes. En esta ecuación destacan Habitaciones cerradas (2011) y Media vida (2017).
Reseña:
Aunque sé que un buen crítico es capaz de ignorar sus propios gustos y reseñar aquello que no le agrada, siempre he tendido hacia la comodidad de escribir solamente sobre lo que me gusta. Me resulta más sencillo atraer que disuadir. Esa era mi intención con esta novela de Care Santos, cuya trayectoria sigo desde hace años y a la que siempre había considerado un valor seguro. No ha sido así.
La prosa de Care siempre me gusta más cuando me traslada al pasado que cuando me deja en el presente. Creo que uno de sus puntos fuertes es la creación de una atmósfera histórica que combina añoranza, melancolía y romanticismo, una atmósfera que siempre envuelve la vida de mujeres fuertes que acaban dejando huella en su tiempo. Aquí no hay nada de eso. El ambiente claustrofóbico de aeropuerto no obra la misma magia.
La premisa de la novela promete. A grandes rasgos, la historia de Reina Gené es la de una mujer que ha de enfrentarse a sus propios demonios y a las consecuencias que desencadenan sus acciones. Tiene un exmarido que está muy presente en su vida, un hijo adolescente, un buen trabajo y un amante. Su vida le ofrece una seguridad que se revela muy frágil cuando una llamada le hace ver que tal vez no conozca a los que están a su lado.
Sin embargo, lo que prometía ser una historia de pasiones, intrigas y continuos giros de guión se queda en un compendio de retratos psicológicos que no llegan a conectar unos con otros. La intención de la autora es que el lector sienta rechazo hacia Félix, el primer marido, y simpatía por Samuel, el segundo. Lo he intentado con todas mis fuerzas, pero ambos me resultan insufribles. Lo mismo me ocurre con Reina y con Ulf, un personaje perteneciente al entorno laboral de la protagonista que se cuela de mala manera en escena.
Otro gran fallo de la novela es, para mí, la escasa conexión entre tramas. Así, la principal es el triángulo amoroso entre Reina, su pareja y su exmarido, relación de la que depende la que la protagonista mantiene con su hijo. Hasta ahí todo bien. Además de estas tramas se desarrollan otras que van quedando descolgadas, en especial la protagonizada por Leandro, un profesor de universidad que intercambia correos con Reina. Tampoco me encaja la historia de Ulf, que parece salida de una mala película de domingo por la tarde.
He de confesar que no tenía una opinión tan negativa del libro hasta llegar a la última página, momento en el que el lector descubre que está leyendo la primera parte de una bilogía. El dato solo se sabe al terminar la novela, aunque uno comienza a sospecharlo cuando intuye que el drama de Reina no se puede resolver en las diez páginas que quedan.
Lo mejor: Que tal vez me equivoque de medio a medio; todas las críticas que he leído eran buenas.
Lo peor: Que de una docena de personajes no me caiga bien ninguno ya es mala suerte.














