martes, 22 de enero de 2019

Carmen Sandiego vuelve a nuestras vidas.


La pantalla, tanto la grande como la pequeña, sigue colapsándose de películas y series que ver para estar dentro de las conversaciones del trabajo encadenando nuestra existencia a una cárcel audiovisual de la que no somos conscientes. En esa torre de Babel que suponen plataformas como Netflix o todos los paquetes disponibles en las compañías telefónicas no son pocos los revivals, la vuelta a esas series que nos hicieron felices de pequeñas. No, no hablo de Stranger Things y su medida dosis de cultura popular para millennials que no vivieron aquello. Me refiero a la vuelta de Los Caballeros del Zodiaco, Spiderman en dibujos animados en el cine o el regreso de Carmen Sandiego el pasado 18 de enero.

Seguramente, después de leer las palabras Carmen Sandiego os esteis preguntando qué tiene que ver con el mundo de los libros. O si me he equivocado de blog y me traiciona mi memoria. Pues no. Mis recuerdos infantiles me llevan a las tardes visionando la televisión pública y esperando la llegada del programa y serie animada en la que una ladrona prestidigitadora vestida con unos característicos vestido y sombrero rojos va robando obras de arte ante la mirada desconcertada de la policía y, en el caso del programa, de los concursantes. Pero también contaban con libros dedicados a Carmen Sandiego y sus tropelías alrededor del mundo.



Sí, esa villana inteligente y que, porqué no decirlo, fue una de las primeras creaciones en las que la mujer era protagonista dejando atrás a la mujer florero o a la comparsa femenina. Un personaje fuerte y autosuficiente burlando a la justicia. Maravillosa. Pero continuemos con los libros. Carmen Isabela Sandiego apareció por vez primera en 1985 en formato videojuego. Desde ahí, su popularidad subió como la espuma y se pasó a la televisión y, a lo que nos interesa, los libros. En mi estantería aún matengo los dos ejemplares (naranja y verde, respectivamente) de Busca a Carmen Sandiego por el mundo (de. HorAcero) en los que el lector se pone la capa de comisario contratado por la Agencia de Detectives Acme y, a través del método 'Elige tu propia aventura', ha de buscar el rastro para encontrar a Carmen Sandiego por diferentes capitales y evitar que grandes monumentos sean robados. Como si de David Copperfield se tratase, Carmen Sandiego lo mismo hacía desaparecer un violín Stradivarius que la Muralla China, el Partenón que La Sirenita de Copenhague. Cada libro contaba con cuatro fichas de anotaciones, cuatro fichas sobre información de los objetos robados, ocho fichas de posibles sospechosos y ocho fichas de mapas. Diversión para toda la familia sin olvidar el cometido original de todo lo que rodeaba a Carmen Sandiego: conseguir un juego educativo con el que grandes y mayores aprendieran geografía e historia. Por algo siempre quise ser Carmen Sandiego.



domingo, 20 de enero de 2019

El funeral de Lolita. Luna Miguel.



FICHA:


Título: El funeral de Lolita.
Autora: Luna Miguel.
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial. / Me gusta leer.
Sello: Lumen.
Colección: Narrativa.
Número de páginas: 192
Precio: 17.90 € (Tapa blanda con solapa) / E-book: 8.99 €
ISBN: 978-8426405326




Gracias a Bookish por permitirnos disfrutar de esta experiencia lectora ^^.



Sinopsis:

«No sé ni siquiera si estás viva, pero tenía que decírtelo: Roberto ha fallecido esta mañana en...», dice el mensaje de Rocío, una antigua compañera del instituto, y el corazón de Helena da un vuelco. Igual al del día en que advirtió que se había enamorado de su profesor de literatura. Ahora tendrá que enfrentarse a su muerte y a sus recuerdos. Helena conoce la muerte (ha perdido a sus padres, en circunstancias muy distintas), pero la de Roberto agitará todos los fantasmas.
En el tanatorio la espera Rocío, a quien Helena entregó hace muchos años su diario, pero también Laura, la viuda de Roberto, quien insiste en invitarla a su casa. Joven, reputada y polémica crítica gastronómica, Helena analiza, recomienda y censura sabores y platos, pero no sabe qué hacer con su vida. En su Alcalá de Henares natal, lejos de la revista en la que trabaja y de su pareja, mientras los recuerdos la asaltan y le anudan el estómago, deberá decidirlo.

Acerca de la autora:

Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) vive en Barcelona. Es editora en PlayGround y columnista en El Cultural. Desde los dieciocho años ha publicado los libros de poesía Estar enfermoPoetry is not deadLa tumba del marineroLos estómagos y El arrecife de las sirenas, y sus poemas se han traducido a una docena de lenguas. Además es autora del cuento Exhumación (escrito junto con Antonio J. Rodríguez) y del ensayo El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina. En 2018 ganó el Premio Elle 'Girls Can Do Anything', que consagra a nueve promesas femeninas. El funeral de Lolita es su primera novela.


Luna Miguel. Foto: Martina Matencio (elcultural.com)

Reseña:

Cuando “El funeral de Lolita” llegó a mis manos, no sabía muy bien qué esperar. Tenía muchas ganas de leer la novela por el tema que trata, pero a la vez había escuchado críticas bastante extremas: la novela podía encantarte o podía resultar un sinsentido absoluto. Por lo tanto, decidí dejarme llevar y, he de decir, que su lectura me ha resultado muy gratificante.

En esta obra nos encontramos con la historia de Helena, una joven que parece que ha encauzado su vida en Barcelona dedicándose a lo que le apasiona: la crítica gastronómica. Su infancia y adolescencia resultaron bastante traumáticas, sobre todo por la muerte de sus padres, ambos en trágicas circunstancias, y por su relación con Roberto, su profesor de literatura del instituto; los cuales aparecen mencionados de manera recurrente en la novela, convirtiéndose así también en protagonistas.

Es curioso cómo, a pesar de que todos ellos están muertos, estas personas han marcado la personalidad de Helena y han ido encaminando sus pasos hacia lo que ahora es. Sin embargo, el pasado le pesa tanto que también le impide avanzar hacia adelante y condiciona su vida actual y sus relaciones consigo misma y con los demás. Por lo tanto, Helena no tiene escapatoria.

Es por ello por lo que cuando su amiga de la adolescencia, Rocío, la escribe para informarle de que Roberto ha muerto, se abre la caja de Pandora. Solamente os diré que la relación entre Roberto y Helena es bastante compleja y complicada, puesto que pasa del enamoramiento al amor y al odio, principalmente por los abusos y lo que Helena se ve obligada a hacer.

De hecho, además de sobre la muerte y los abusos, esta novela trata mucho acerca del hecho de huir. Helena ha estado huyendo toda su vida de lo acontecido entre las paredes de aquel despacho del instituto Complutense de Alcalá de Henares y de los recuerdos relacionados con la muerte de sus padres.

Es por ello por lo que quizás acaba refugiándose en la comida. Y es que el sexo, el hambre, la carne y el alcohol van dándose la mano a lo largo de este relato de Luna Miguel. Todo acaba siendo una metáfora constante en la que los sentidos, sobre todo del gusto y el olfato, cobran una grandísima importancia. No obstante, se nota que Luna Miguel ha escrito poesía con anterioridad, porque sabe jugar con las palabras para ir ayudando a nuestra protagonista a liberarse de su pasado y a hacer las paces con él.

Además, he de destacar que la novela es muy fácil de leer debido a sus capítulos cortos y que engancha por la mezcolanza de estilos y escritos que encontramos entre sus páginas, lo cual produce una fusión muy interesante en la que, por una vez, la “Lolita” se convierte en protagonista de su propia historia y no es vista a través de los ojos de otros.

Por último, nos gustaría agradecer a Bookish la oportunidad que nos han brindado de colaborar con ellos en los próximos meses, de modo que podamos vivir esta experiencia literaria tan especial y peculiar ;)

Para que sepáis de qué trata, simplemente os diré que Bookish es una caja literaria de suscripción mensual en la que se incluye una novedad editorial, una guía que acompaña a la lectura (denominada mapa de experiencia) y algunos complementos que guardan mucha relación con el libro en cuestión ;), tales como magníficas ilustraciones. Así, la experiencia es global y completa. De hecho, lo que se busca es sumergirnos totalmente en la lectura.

Lo que más nos ha gustado no es solamente el cuidado y el mimo con el que está tratado el producto, ya que las cajas son artesanales, tienen forma de libro y van a acompañadas de citas, sino también el hecho de que colaboran con editoriales y sellos de calidad, dando voz a autores noveles, obras más desconocidas y también a editoriales más pequeñas e independientes.

Si sentís curiosidad, podéis dirigiros a su página web:


Lo mejor: una novela fresca y de ágil lectura en la que poesía y prosa se dan la mano.

Lo peor: la mezcolanza de estilos y las metáforas pueden hacer que no termines de comprender al completo lo que sucede entre sus páginas. 

Deberías leer esta novela si te gusta la poesía, si quieres leer una novela cuya protagonista sea “Lolita”, así como si tienes ganas de adentrarte en algo diferente.



Puedes leer las primeras páginas aquí.

jueves, 17 de enero de 2019

Holy Cow. David Duchovny.



Ficha técnica:


Título: Holy Cow
Autor: David Duchovny
Editorial: Stella Maris
Número de páginas: 205 p.
Precio: descatalogado
ISBN: 978-84-16541-31-7




Sinopsis:
La novela es una fábula encantadora sobre la dignidad y la tolerancia, con animales antropomórficos y repletos de juegos de palabras, dobles sentidos y el humor sofisticado. El libro está narrado por Elsie Bovary, una vaca parlante que se va a India tras enterarse de que el ganado allí significa mucho más que carne para una hamburguesa. En su viaje la acompañan un cerdito, Jerry, que quiere llegar a Israel, en donde los productos del porcino no están en el menú de los restaurantes. También hay un pavo, llamado Tom, que se pone en camino hacia Turquía (en realidad un juego de palabras del inglés: Turkey).


Acerca del autor:
Nacido como David William Duchovny un 7 de agosto de 1960 en Nueva York, será recordado por los años de los años como el agente Mulder de Expediente X y como el escritor adicto al sexo de Californication. Y, por qué no, por su turbadora presencia en Twin Peaks. Sin embargo, Duchovny hace gala de la proverbial actividad polifacética del mundo del espectáculo y se ha erigido como uno de los narradores más originales de la actualidad estadounidense. Desde 2015 ha publicado tres novelas: Holy Cow (2015), Bucgy F*cking Dent (2016) y Miss Subways: A novel (2018). También es músico profesional.



Reseña:
Para empezar hay que decir que se trata de una primera novela. La madre. La que marcará el devenir de las demás piezas del puzzle literario de Duchovny. Una novela en la que dejar la lupa guardada en el cajón e iniciar la lectura simple y llanamente como una primera toma de contacto. Sin esperar nada a cambio. Y, sin embargo, Holy Cow nos ha ofrecido mucho. Con generosidad y agilidad. Sin pretensiones ni frases enrevesadas Elsie Bovary se presenta ante nosotros como una vaca más de una granja cualquiera del estado de Nueva York. Con una vida tranquila, un pasto verde y frondoso del que alimentarse, una figura y sentido del humor envidiable y el recuerdo de su difunta madre. Esa madre que un día se marchó, pero, ¿dónde se fue?

Funcionando a medio camino entre las fábulas de Esopo y los cuentos de los hermanos Grimm (y alejándose completamente del buenismo de Disney. Walt, esto es el mundo real), Holy Cow nos relata el viaje iniciático (¿alguien ha dicho Odisea?) de Elsie tras un macabro descubrimiento en casa de sus dueños: los mataderos. Esta visión hace que nuestra vaca amiga quiera salir de la granja a toda costa, pero no a un destino cualquiera. ¡A la India, dónde las vacas son sagradas! En esta aventura no estará sola y formará un triángulo digno de cualquier serie cómica gracias a la compañía del cerdo Jerry (Shalom para las postrimerías) y del pavo Turkey, quienes querrán emigrar a Israel y Turquía, respectivamente.

Lo importante no es el final, sino el proceso de consecución de los objetivos. Bajo esta máxima (y un final un tanto atropellado), Elsie nos enseña el sufrimiento de los animales para nuestro pantagruélico alimento) con un humor llano e incluso chulo (muy negra del Bronx, seamos sinceras) y cómo el ser humano se ha vuelto absolutamente estúpido gracias a la televisión (el Dios caja) y a la tecnología. Como a través de mayores canales de información se llega a la incomunicación. Además, Duchovny se sirve de Elsie y su editora para lanzar dardos hacia la industria hollywoodiense (cómo crear el guión perfecto para venderse ante los productores) y las prácticas invasivas del sector publicitario (referencias pop, inclusión del producto en el texto). Doscientas páginas en las que es inevitable no querer ser amiga de Elsie de por vida desde la primera escucha ni sentir lástima por nuestras actuaciones inhumanas en relación con los animales.



Lo mejor: Elsie, alma, corazón y arrobas de esta fabulosa historia.

Lo peor: la precipitación del final.

Deberías leer este libro si te gustan las fábulas modernas sin moralinas.

martes, 15 de enero de 2019

Cuentos de antaño: Elena Fortún y Celia

Aunque a muchos de nosotros, jovenzuelos imberbes, nos hayan pillado a destiempo –y a nuestros padres y abuelos-, las aventuras de la pequeña Celia y su hermano Cuchifritín marcaron de tal modo la literatura infantil española del siglo XX que su sombra es todavía muy alargada. Tal vez hayáis visto por casa alguna edición antigua con las características ilustraciones de Molina Gallent. Si no, habéis llegado al lugar indicado para descubrir a uno de los personajes infantiles más queridos de los años treinta y cuarenta. 

A mí me llegaron a través de mi abuela, que me regaló cuando era pequeña las novelitas reeditadas por Alianza Editorial. Todas cuentan la historia de Celia, una niña vivaracha y soñadora que es espejo de todas las niñas de esa España de la primera mitad de siglo. Ella y su hermano Cuchifritín -cuyo nombre siempre me ha encantado- nacen de la pluma de Elena Fortún. 

Bajo ese seudónimo se escondía María de la Encarnación Gertrudis Jacoba Aragoneses y de Urquijo –no es de extrañar que tuviera tanta imaginación para los nombres raros-, una escritora madrileña, miembro por entonces del Círculo Sáfico y de la Sociedad Teosófica de la capital, que empezó a publicar sus relatos en el suplemento infantil Gente menuda, que dependía de la revista Blanco y negro

De las páginas de esa primera publicación surgió Celia. Tenía siete años, era rubia, contestataria y traía de cabeza a las monjitas de su colegio. También era ingenua, se metía en todos los líos posibles y tenía un gran corazón. Todas las características de Celia se correspondían hasta tal punto con los de cualquier niña española que hasta yo, a pesar de los setenta años que nos separaban, me identifiqué con ella. 

La primera vez que Fortún dio voz a Celia fue en 1929. Continuó apareciendo de forma regular en las novelas hasta 1952, año en el que su creadora falleció. Antes le dio tiempo a alumbrar más de quince libros, algunos centrados en Celia, otros en su Cuchifritín y otros, los más maduros, en su hermana Mila. 

Una de las claves del éxito de la saga fue la capacidad de la autora de mimetizarse con la mente infantil. Toda la narración se desarrolla desde el punto de vista de Celia, que con su mirada inocente transforma el mundo de los adultos en una broma para los niños. Aunque siendo pequeño no se perciba, Fortún pone en boca de Celia cierta denuncia social que criticaba veladamente al régimen franquista con su rebeldía. 


Con el tiempo, y según Celia va creciendo, la trama se torna algo más oscura y pesimista. El último volumen de la saga es Celia en la revolución, publicada treinta y cinco años después de la muerte de la escritora y reconstruida a partir de un borrador legado por su nuera. En él, la niña abandona definitivamente la infancia para adentrarse en el complejo universo de los mayores.

jueves, 10 de enero de 2019

Todo el bien y todo el mal. Care Santos


Ficha técnica: 


Título: Todo el bien y todo el mal 


Autor: Care Santos 


Editorial: Círculo de Lectores 


Número de páginas: 416 


Año de publicación: 2018 



Sinopsis:


A sus cuarentaitantos, Reina Gené parece haberlo vivido todo. Se ha casado dos veces –la última felizmente-, ha tenido un hijo al que adora y ha llegado a la cima de su carrera profesional. Hasta se ha buscado un amante, con el que disfruta de una estancia en un hotel de Bucarest cuando recibe una llamada que pone su mundo patas arriba. Aprende entonces que incluso sus seres más queridos tienen una cara oculta y que las decisiones que tomamos desencadenan consecuencias incómodas. 


Acerca de la autora:


Care Santos es una escritora precoz. Se inició en el mundillo del papel y la pluma con ocho años, aunque no publicó su primera obra hasta los veinticinco. Desde entonces, ha alumbrado doce novelas, seis libros de cuentos, dos poemarios y varias obras para niños y jóvenes. En esta ecuación destacan Habitaciones cerradas (2011) y Media vida (2017). 


Reseña:


Aunque sé que un buen crítico es capaz de ignorar sus propios gustos y reseñar aquello que no le agrada, siempre he tendido hacia la comodidad de escribir solamente sobre lo que me gusta. Me resulta más sencillo atraer que disuadir. Esa era mi intención con esta novela de Care Santos, cuya trayectoria sigo desde hace años y a la que siempre había considerado un valor seguro. No ha sido así. 

La prosa de Care siempre me gusta más cuando me traslada al pasado que cuando me deja en el presente. Creo que uno de sus puntos fuertes es la creación de una atmósfera histórica que combina añoranza, melancolía y romanticismo, una atmósfera que siempre envuelve la vida de mujeres fuertes que acaban dejando huella en su tiempo. Aquí no hay nada de eso. El ambiente claustrofóbico de aeropuerto no obra la misma magia. 

La premisa de la novela promete. A grandes rasgos, la historia de Reina Gené es la de una mujer que ha de enfrentarse a sus propios demonios y a las consecuencias que desencadenan sus acciones. Tiene un exmarido que está muy presente en su vida, un hijo adolescente, un buen trabajo y un amante. Su vida le ofrece una seguridad que se revela muy frágil cuando una llamada le hace ver que tal vez no conozca a los que están a su lado. 

Sin embargo, lo que prometía ser una historia de pasiones, intrigas y continuos giros de guión se queda en un compendio de retratos psicológicos que no llegan a conectar unos con otros. La intención de la autora es que el lector sienta rechazo hacia Félix, el primer marido, y simpatía por Samuel, el segundo. Lo he intentado con todas mis fuerzas, pero ambos me resultan insufribles. Lo mismo me ocurre con Reina y con Ulf, un personaje perteneciente al entorno laboral de la protagonista que se cuela de mala manera en escena. 

Otro gran fallo de la novela es, para mí, la escasa conexión entre tramas. Así, la principal es el triángulo amoroso entre Reina, su pareja y su exmarido, relación de la que depende la que la protagonista mantiene con su hijo. Hasta ahí todo bien. Además de estas tramas se desarrollan otras que van quedando descolgadas, en especial la protagonizada por Leandro, un profesor de universidad que intercambia correos con Reina. Tampoco me encaja la historia de Ulf, que parece salida de una mala película de domingo por la tarde. 

He de confesar que no tenía una opinión tan negativa del libro hasta llegar a la última página, momento en el que el lector descubre que está leyendo la primera parte de una bilogía. El dato solo se sabe al terminar la novela, aunque uno comienza a sospecharlo cuando intuye que el drama de Reina no se puede resolver en las diez páginas que quedan. 


Lo mejor: Que tal vez me equivoque de medio a medio; todas las críticas que he leído eran buenas. 


Lo peor: Que de una docena de personajes no me caiga bien ninguno ya es mala suerte. 


Deberías leerlo si te gustan las novelas con un trasfondo psicológico o adoras a Care Santos por encima de todas las cosas.